Después de decidir que quería ver a Cielo con otro hombre pensé que habíamos llegado, por fin, a la parte fácil. Hasta entonces todo había requerido tiempo: hablar de fantasías, entender sus miedos, entrar por primera vez en un club, descubrir que…
Después de aquella noche no nos tranquilizamos. Nos calentamos más. Había ocurrido justo lo contrario de lo que quizá habría sido razonable esperar. Podíamos haber pensado que ya habíamos avanzado bastante, que convenía dejar reposar todo aquello durante unas semanas y volver…
Lo primero que descubrí después de aquella noche fue que el morbo no desaparecía cuando terminaba la experiencia. Al contrario. Se quedaba. Durante meses había imaginado a Cielo con otros hombres, había construido escenas en mi cabeza, me había masturbado pensando en…
El sábado nos despertamos todavía con Mystique metido en el cuerpo. La noche anterior Cielo había cumplido por fin su fantasía de ser mirada mientras follábamos y yo seguía recordando aquellas caras detrás de las ventanas, pero el fin de semana no…
Llegué de viaje el jueves por la mañana. Cielo me estaba esperando en el aeropuerto y, después de varios días separados, yo tenía dos necesidades bastante claras: verla y follar. Ella, en cambio, tenía además un fin de semana entero organizado.
Salimos…
Cancelar el plan nos dejó raros. No tristes exactamente, tampoco arrepentidos, sino raros. Durante días habíamos vivido con una escena en la cabeza: un apartamento, ella y yo follando, Sebastián mirando, quizá grabando, sin tocarla, sin meterse, sin cambiar las reglas. Solo…
Lo más sorprendente de aquella noche no fue haber ido al club. Ni siquiera fue haber follado allí. Lo más sorprendente fue que ella quisiera repetir. No lo dijo así, de golpe, como si hubiera salido de allí convertida en otra persona.…
La frase empezó a aparecer cada vez más. Al principio era casi una broma.
—Algún día podríamos ir.
Después dejó de sonar a broma.
Hablábamos mucho de sexo. Muchísimo. No solo cuando estábamos calientes, aunque casi siempre terminábamos calientes. Hablábamos en la…
—Yo no estoy preparada para verte con otra chica.
Lo dijo una noche cualquiera, pero no sonó como una frase cualquiera.
No fue una escena dramática. No estábamos discutiendo. No había pasado nada raro. Seguíamos en esa etapa en la que las…
Durante un tiempo, mi mayor fantasía era una idea sin nombre. Otro hombre. Alguien. Un cuerpo posible. Una presencia que aparecía en nuestras conversaciones, en los mensajes subidos de tono, en la cama, en esa forma que teníamos de follar mientras decíamos…
